El diapasón, explicado.
¿Qué es un diapasón?
Un diapasón consta de dos brazos paralelos unidos por una base curva, de la que sale un mango. Si golpeas uno de los brazos, los dos vibran a una sola frecuencia, que se mide en hercios (Hz): el número de vibraciones por segundo. Esa frecuencia depende de la forma y del material. La temperatura la cambia muy poco, a diferencia de las flautas de afinación de madera del siglo XVII, que se veían afectadas por el calor y la humedad. Esa fiabilidad es la razón por la que los músicos lo adoptaron.
John Shore fabricó el primer diapasón en 1711. En la segunda mitad del siglo XIX ya se había convertido en un instrumento de precisión de la física, usado por investigadores como Hermann von Helmholtz y el constructor de instrumentos parisino Rudolph Koenig para estudiar el sonido.
¿Cómo funciona un diapasón?
Los dos brazos siempre se mueven en sentidos opuestos, como dos manos que aplauden. Sus movimientos se compensan en el punto donde se unen, de modo que el mango apenas se mueve. Por eso puedes sujetar el diapasón por el mango sin apagar el sonido, y por eso suena durante tanto tiempo.
Además, su sonido es especialmente puro. Su primer sobretono tiene una frecuencia unas seis veces y cuarto mayor que la fundamental, queda muy lejos y se apaga enseguida, así que lo que oyes es casi una onda sinusoidal pura. Una cuerda, en cambio, produce un armónico fuerte solo una octava más arriba.
Por sí solo, un diapasón se oye poco, porque sus brazos finos mueven muy poco aire. Si apoyas el extremo del mango en una mesa o en una caja de madera, la superficie actúa como caja de resonancia y el sonido se oye claramente más fuerte.
¿Qué determina la nota?
La longitud y el grosor de los brazos. Los brazos más largos suenan más graves, y el efecto es grande: la frecuencia baja con el cuadrado de la longitud del brazo, así que un diapasón con brazos el doble de largos suena unas dos octavas más grave. Los brazos más gruesos, medidos en la dirección en la que vibran, suenan más agudos. El material también cuenta, por su rigidez y su densidad. El acero es la opción clásica porque es rígido y estable.
Cómo usar un diapasón
- Sujétalo por el mango. Si tocas los brazos, el sonido se detiene de inmediato.
- Golpea uno de los brazos contra algo firme pero blando: un mazo de goma, la rodilla o la base de la palma de la mano. Un borde duro puede abollar el brazo y añade un chasquido metálico.
- Escucha, o apoya el extremo del mango en una mesa o en una superficie de madera para oírlo más fuerte.
- Para detener el sonido, toca los brazos suavemente con los dedos.
Eso es todo lo que necesita un diapasón. El ritual que lo rodea, una respiración y un momento de atención mientras el tono se apaga, lo decides tú.
¿Para qué sirve un diapasón?
- Música: afinar instrumentos y voces con una nota de referencia, casi siempre el la de 440 Hz.
- Medicina: los médicos usan diapasones como herramientas de diagnóstico, normalmente de 512 Hz para las pruebas auditivas de Rinne y Weber y de 128 Hz para comprobar la sensibilidad a la vibración en la exploración de los nervios.
- Ciencia y enseñanza: mostrar qué son la frecuencia, la resonancia y las ondas sonoras.
- Ritual y atención: un tono único y limpio como momento de pausa. Así lo usa Cosmic Peace Council.
¿Qué diapasón elegir?
Depende de para qué lo quieras. Para afinar, lo habitual es un diapasón de acero en la de 440 Hz. Para las pruebas de audición, los médicos usan 512 Hz, y para la sensibilidad a la vibración, 128 Hz. Si buscas un diapasón como objeto de ritual personal, la nota es cuestión de gusto. El nuestro, The Cosmic Wishing Fork, está afinado a 432 Hz, está hecho para llevarse puesto y todavía no está a la venta.
Preguntas
¿Los diapasones curan?
Los diapasones son herramientas consolidadas para afinar y para el diagnóstico médico. La idea de que ciertas frecuencias curan el cuerpo no tiene respaldo científico sólido. Cosmic Peace Council no hace esas afirmaciones: nuestro diapasón es un objeto ritual, no un producto sanitario.
¿Por qué un diapasón tiene dos brazos?
Porque los dos brazos se mueven en sentidos opuestos y su movimiento se compensa en el mango. El mango queda casi quieto, así que puedes sujetarlo sin apagarlo y el sonido dura más.
¿Con qué se golpea un diapasón?
Con uno de los brazos contra algo firme pero blando, como un mazo de goma, la rodilla o la palma de la mano. Nunca contra un borde duro.
¿Qué nota da un diapasón de afinar?
La mayoría da el la de 440 Hz, la nota de referencia internacional para afinar instrumentos.